Tres palabras, mas que un adios. Cortaron dos corazones al medio.
Rompi mi propio corazon y prometi jamas volver a creer en el amor. Y asi vivi "intentando" olvidar mis propias acciones. Aunque no estoy segura de que tan conciente fue esa deccion, pronto lo habria olvidado y todo se convertiria en algo menos insignificante que un suspiro en una rafaga de viento.